Bebida vegetal

En casa nos encanta la leche y las bebidas vegetales y, hasta hace no mucho, la bolsa de envases para tirar se llenaba a una velocidad de vértigo! ¿Te suena?

Así que un día me planté y decidí probar las bebidas vegetales caseras. ¡Oye, ni tan mal! Descubrí que era mucho más fácil de lo que imaginaba y, con el tiempo, he ido mejorando y adaptando las recetas a nuestros gustos.

Realmente, hacer bebida vegetal en casa, es una de las acciones más sencillas de incorporar en nuestro camino hacia una vida zerowaste. Por un lado, reducimos el consumo de alimentos procedentes de explotaciones ganaderas intensivas, incrementamos el consumo de alimentos muy necesarios para una dieta sana y equilibrada, nos aseguramos de consumir productos de calidad y, además, ¡minimizamos los residuos! ¡Un win-win en toda regla!

¡Anímate y pruébalas! Te dejo la receta de leche de almendras, te lo aseguro, es mucho más fácil de lo que crees! Y recuerda que funciona igual con prácticamente cualquier fruto seco.

Ingredientes:

100g de almendras crudas (enteras o picadas)

1,5 l de agua

Entre 1 y 3 dàtiles (al gusto)

Una pizca de sal

  • Deja en remojo las almendras en agua, que queden cubiertas, de un día para otro. Escúrrelas (ya tienes agua para regar la maceta de la cocina ;P) y vierte agua limpia hasta cubrirlas.
  • Tritura con la batidora, robot, lo que tengas, hasta que queden casi como harina.
  • Añade los dátiles deshuesados, la sal y vuelve a triturar bien.
  • Filtra la mezcla con un colador de malla fina o una bolsa o trapo de algodón.
  • Ya tienes bebida de almendras muy concentrada. Ahora añade agua hasta conseguir la consistencia deseada.

Hay quien lo filtra al final (una vez añadida toda el agua), yo lo hago antes. De este modo, controlo mejor la consistencia final de la mezcla.

Podéis sustituir los dátiles por cualquier otro ingrediente que endulce o, simplemente prescindir de ellos.

Os parecerá raro añadir sal, pero su función es, básicamente, potenciar el sabor.

Recordad, los “residuos” que quedan es básicamente almendra molida con algo de agua. Guárdalo para hacer pasteles, purés, salsas o patés vegetales. Y, si no lo vas a utilizar de inmediato, puedes congelarlo para más adelante.

 

¿Te animas a probar la receta? Nos encantará ver el resultado.

 

– Marta Sas – 

Entrada anterior
Nosotras
Entrada siguiente
Actua

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

En Salix te ofrecemos productos útiles y bonitos para vivir la vida con alegría pero sin dejar huella. Descubre los eventos únicos que organizamos buscando el máximo impacto positivo.

¡Suscríbete a nuestra newsletter para estar a la última de living la vida #zerowaste!

Menú